Era un miércoles por la noche víspera de un feriado y nos estábamos alistando para salir al cumpleaños de una amiga... yo le había pedido a Mi Compañero pasar la noche fuera porque quería que me viera con una linda lencería que me había comprado. Llegamos a la reu y a eso de la 1am me invita a retirarnos para iniciar nuestra noche... llegamos a nuestro hotel preferido llevándome la gran sorpresa al salir del baño y ver a Edu !! era nuestro invitado de la noche y a pesar de que yo me había hecho la idea de pasarla sólo con Mi Compañero me emocionaba mucho pasar nuevamente unas horas con este seductor caballero. No se había puesto cómodo aún y ya moría por sentir su cuerpo... su calor de la noche anterior lo tenía presente, mi morbo por verlo desnudo y disfrutar de él no me permitía separarme ni dejar de abrazarlo.
Mis deseos crecían al ver a Mi Invitado y a Mi Compañero desnudos así es que los lleve al jacuzzi para comenzar con mis juegos de seducción haciéndoles un delicioso sexo oral.
Es indescriptible el placer que puedo sentir al tener dos penes erectos en mi boca, saborear uno a uno, pasarles mis labios y dejar mi lengua que se entremezcle con esos sabores saladitos que fluyen de ellos dejándome la miel en los labios.
Mis deseos crecían al igual que los miembros de mis Caballeros y como soy toda una Dama no los hice esperar y los lleve a mi territorio siguiendo con un riquísimo sexo oral. Yo tenía puesto una seductora lencería en color negro y el calor del momento incentivaba a mis Caballeros a desnudarme por completo, el morbo de ver hasta el último de mis rincones.
Mi noche se iniciaba con Mi Invitado... nos besamos, pero esta vez el beso fue lento, rodeé su cuello con mis brazos, aquél beso nos excitó muchísimo a ambos, quería comerme su boca pero me fascino ese beso tan profundamente lento. Mis pezones erectos se presentaron ante sus ojos de manera tentadora ... un besito en el cuello, uno en su hombre y otro en medio de mis senos, sus manos bajaron hasta tocarme mi cintura apretándome con suavidad al mismo tiempo que sus labios probaban mi pezón, sentía que su lengua los lamia provocandome un suave gemido.Recostada sobre la cama, pasó su pene entre los labios de mi vagina - Uff lo sentí muy erecto - hasta que me lo metió suavemente, metiéndomelo poco a poco, cada vez más profundo hasta que nuestras pelvis estuvieron juntas - !Quiero que me lo hagas rico y bien duro Precioso!-se lo pedí cerca a su oído.
Dio inicio a sus movimientos que se convertirían en movimientos salvajes, me penetraba con ansías, el morbo se unía a nuestras sensaciones que se extendían por nuestro cuerpo, ese calor delicioso que me hace sentir fuera de este mundo.
Me lo hacía con más ganas, me lo hacía bien rico y bien duro tal y como me gusta, nuestra piel chocaba produciendo ese excitante sonido al acto de ponerme de costado y empujando para que fuera más profunda la penetración, temblores placenteros recorrían mis piernas... sentir mi ritmo cardíaco acelerarse, mientras que mi temperatura corporal revive cada parte de mi ser mientras su cuerpo se bañaba en sudor, envueltos por el placer y decididos a no detenerlo. Obtener placer al sentir su tacto sobre mi piel...
Su esencia se quedó penetrada entre mis poros y su aroma entre las sábanas húmedas del hotel.
Mi querido y deseado Edu, realmente te ganaste un 8 en mi lista y tú lo sabes...






