viernes, 27 de junio de 2014

(20) Con Santana León (27JUN2014)

Hoy describiré mi encuentro con un Invitado muy especial y lo hago porque desde el primer momento en que lo conocí me irradió una ternura que jamás he sentido por ninguno de mis Invitados.  He mencionado que tengo algunos amigos que por decirlo de alguna manera, tienen derecho a roce. Son personas que gozan no sólo de mi confianza si no también de mi intimidad.  Uno de ellos es este Caballero, guapo, atlético, muy bien cuidado y se le nota por las horas de ejercicio que lleva diariamente. La parte que más me gusta de su cuerpo es su poderoso torso pero también sus manos, grandes y fuertes y sobre todo me proporcionan sensaciones muy placenteras cuando actúan sobre mi cuerpo.  Y no quiero dejar de mencionar su sonrisa ni sus bellos ojos que cuando me miran hacen que me erice. Por otro lado, es un Invitado educado, atento, respetuoso, culto y sobre todo tiene una de las cualidades que más aprecio en quienes pretenden compartir conmigo los placeres del sexo, es una persona absolutamente discreta.
Llegué a su departamento, un lugar bastante cálido y placentero.  A él lo note muy nervioso pero como también he mencionado anteriormente, he aprendido a darles mucha tranquilidad a Mis Invitados y eso fue lo que hice cuando vi que su respiración se reguló un poco, todo su cuerpo pareció calmarse unos segundos, permitiéndole estar más cómodo.
Le pedí entrar a la habitación para ponernos más ligeros, yo había llevado un babydoll en color uva que me gusta mucho, me lo puse y lo primero que hizo fue pedirme besar mis senos a lo que accedí sin pensarlo dos veces, besándolos tiernamente, se dedico a los pezones ahora hinchados, besándolos y rozándolos, pasando su lengua como si estuviera cuidando algo que es suyo para que nadie se lo quite, los acariciaba muy suavemente dejándome sentir un placer muy agradable que me excitaba de los pies a la cabeza.  Me puso en su cama, dejando mis senos, sus dedos vagaron por mi estómago unos segundos, hasta que los temblores más abajo fueron ya imposible de soportar.  Con dos de sus dedos acarició sutilmente mis labios externos de mi vagina y con su lengua lo hacia mejor, encontrándola totalmente mojada y chorreante, dejándome brotar un gemido irreconocible. Con desesperación, inicio sus movimientos de lengua hacia arriba y hacia abajo, primero lentamente y poco a poco acelerando el ritmo hasta que mis caderas se meneaban urgidas contra su mano en un intento avaricioso de abarcar todo mi cuerpo. 
Aumentó la velocidad más todavía, atormentada por las violentas sensaciones que recorrían mi cuerpo, llegando al punto exacto donde consiguió mi ansiada liberación.Era tanta mi excitación que le pedí que se echara en la cama para poder hacerle un rico oral, las ganas las tenía a flor de piel, mi cuerpo me pedía tener un pene en la boca y mis deseos eran incontrolables; para que no se quedara con las ganas no le quite mi vagina de su boca si no me puse en la pose perfecta, la 69 !!  Su pene estaba totalmente erecto, con fuerzas lo tome entre mis dedos y lo comencé a succionar y lamer muy despacito para que siguiera sintiendo las mismas sensaciones que yo sentía.  Mi Invitado, no sabía que hacer, impulsada por los gemidos masculinos comencé a mover mis manos de arriba abajo lentamente, con la presión exacta que sabía a él le gustaría, acariciando su pene con lentitud, mientras gustosa sentía los latidos a lo largo de toda su longitud y cómo se ponía aún más duro entre mis dedos. Bese las dos bolsas endurecidas antes de seguir recorriendo con mi lengua todo el pene por la parte de abajo, le dediqué tiernos besos al glande rojo y brillante, lamiendo lánguidamente la gota blanquecina que brotó de la punta. Mientras mis manos subían y bajaban, mi boca succionaba con firmeza, llevándolo al extremo.  Le dediqué mi última caricia, con delicadeza, posicioné mis labios en ese sensible punto donde se unen los testículos al pene y succioné suavemente, provocando que todo el cuerpo de Mi Invitado se estremeciera.

Con su miembro a punto de estallar, me posicioné en la ardiente entrada que tanto deseaba.  Con mis piernas hacia arriba colocó sus fuertes manos sobre mis piernas antes de hundir su erecto pene en el húmedo canal. El calor que abrasó su miembro le nubló la mente, así que de una sola envestida me penetró completamente. Lentamente comenzó a moverse, saliendo casi completamente para volver a enterrarse bruscamente.  Mis gemidos le indicaban el ritmo, así que aumentó la velocidad de sus empujes hasta llevarlos a ambos a un estado de delirio. Lentamente bajé mis pies de sus hombros y le rodeé la cintura con mis largas piernas, inclinó su torso hasta llegar encima mio y con mucho cariño rodee su cuello con mis brazos. Aprisionando en mi interior el formidable miembro masculino, mientras él hacia una última acometida y con un bramido dejo fluir su caliente semilla dentro de mi. Suspirando agotado se dejó caer sobre mi cuerpo.
Lo cogí del cuello y lo jale hacía mi para decirle al oído que había sido un placer haber estado con él.
Mi León Peleador eres un excelente amante y sé que no será la única vez que nos veamos. En mi lista de Puntuación te llevas un 8 ... bien ganado !!




domingo, 22 de junio de 2014

(19) Con Brandon (22JUN2014)

Con Brandon había conversado muchas veces pero no habíamos podido dar el encuentro por motivos de trabajo, eran fines de semana esperando que él pudiera venir hasta que se dio!! Lo esperaba en un restaurante muy cerca al hotel al que entraríamos.  Cuando lo vi llegar lo noté muy nervioso, pero ya estoy acostumbrada a darle a Mis Invitados la tranquilidad del caso; tal es así que le dije que se relajara, que se olvidara del cansancio del viaje y que ahora sólo nos tocaba disfrutar del encuentro tan ansiado; me miró y me entrego una bolsa de regalo donde me traía unas bellezas de ropa interior para que se las luciera llegado el momento.                              
Al cabo de un rato, salimos del restaurante y nos marchamos a un sitio más intimo, la habitación del hotel.  Me gusta mucho que Mis Invitados me disfruten viéndome con sensuales y sexys lencerías, así es que entré al baño a ponerme el babydoll que había llevado para la ocasión sin dejar de lado los regalos que me había traído. Me encantó que Mi Invitado no se andase con rodeos, ni por las ramas, nada más salí del baño y él ya estaba esperándome con su toalla puesta en la cintura. Comenzó a besarme, besaba mis labios y me dejaba sus besos intensos, me acariciaba el rostro como no queriendo olvidar nunca esta escena.  Le quité la toalla y me quedé allí mirando, lo tumbé a la cama y empecé hacerle sexo oral, él me tocaba mis pechos, suspirábamos, gemíamos y sus besos se fundían en besos apasionados.  Mientras que recorría todo su cuerpo con mis labios y manos él no dejaba de coger mi cabeza muy delicadamente haciendo que mi boca succionara su erecto pene hasta dejar sentir sus primeros jugos saladitos que me encanta saborear.

Las sensaciones fluían cada vez más y ahora tocaba que me saboreara, así es que me puse de rodillas dándole mi mejor angulo para que pudiera admirarlo, mientras recorría sin pensar en nada más, hasta que llegó a mi coñito y comenzó a lamerlo, mientras que cogía las sabanas retorciéndolas entre mis dedos, no dejando de meter su lengua en mi ano super húmedo y jugoso.


Movía su cabeza de un lado a otro con gran rapidez, yo gemía, cada vez más, y en un momento dado le pedí que me penetrara, le dije que quería sentir su pene dentro de mi y sin pensarlo dos veces cogió mis caderas intentando empujarlas más, yo estaba como poseída, le pedía que me diera duro sin soltar mis caderas contra él, para que no se fueran, no dejaba de gemir como loca, los dos transpirando y muy excitados, soltando feromonas que inundaban toda la habitación.

Entonces lo mande sentarse en el sofá que había en la esquina de la habitación, me senté sobre su pene rico y erecto metiéndolo por mi vagina, él gemía de placer al sentirla entrar en mi ser, yo entraba y salia sobre su pene , mientras él sujetaba mis nalgas para separarlas un poco más y meterla más a fondo. Me cogía mis pechos y tocaba mi clítoris, me volvía loca, perdía el control, él azotaba mis nalgas y me decía !!! Muévete más, hazlo más rápido !!! Yo le pedía que me azotará más y más fuerte, cuanto más excitada estaba más fuerte le gustaba, mientras yo gritaba de placer, él dominaba la situación, me cogió de las caderas empujando sin parar hasta llegar a culminar y dejar que nuestros jugos se mezclen dentro de nosotros.
A partir de ese momento baje del cielo y me metí a la ducha para enfriarme y volver a ser la mujer moderada que soy !!!
Mi Brandon querido, me sentí muy bien contigo... Mil gracias por este lindo encuentro y sobretodo que valió la pena que vinieras y nos encontráramos.
A este Encuentro le doy un 8 en mi Tabla de Puntuación.

domingo, 8 de junio de 2014

(18) Con Rodrigo y Mi Compañero (08JUN2014)

Tenía muchas ganas de sentir unos masajes corporales. Nunca me había dado un masaje un hombre y esto será por el hecho de que el masaje corporal completo, implica quedarte completamente desnuda.
Entré al baño a ponerme cómoda y cuando salí lo vi al guapo de Rodrigo, alto, blanco, con unos ojos impresionantes y una sonrisa encantadora. Iba vestido con una bata blanca que se entreabría dejando al descubierto unas piernas fuertes y musculosas. Me tumbé sobre la cama y dejé mi cuerpo laxo, abandonándome a los sensuales placeres de unas manos recorriendo mi cuerpo.
Ya había estado con este Caballero y lo más atrayente de él era, su magnetismo sexual que se desprende de todo su cuerpo. Fue tan grande el impacto sexual que me produjo que sentí como mi vagina se humedecía y contraía, como preparándose para una penetración que ella, antes que yo, deseaba.
Se acercó a la cama y con toda naturalidad me quitó el hilo dejándome completamente desnuda.
Sentí un escalofrío de deseo recorrer todo mi cuerpo y como aumentaba la humedad entre mis piernas.
Comenzó por masajearme la espalda y el cuello con movimientos lentos, pero fuertes, recorriendo cada uno de mis músculos que al paso de sus manos se descontractaban y relajaban. A continuación siguió con los muslos, recorriéndoles de abajo arriba y de arriba abajo. Cuando sus manos se acercaban a mi entrepierna no podía reprimir un estremecimiento de placer y sensualidad, mientras mi vagina seguía desprendiendo jugos, que llegado ese momento, habían empezado a resbalar de mi vagina.
Con los ojos entrecerrados ví como su mirada se detuvo en mi vagina, sintiendo el deseo sexual que le vino y como el bulto de su entrepierna creció ligeramente.
Comenzó con mis muslos, igual que antes de arriba abajo y de abajo arriba, pero ahora noté que sus manos se acercaban más que antes a mi entrepierna. Sentía mis jugos vaginales resbalar por mi vagina. Era algo que no podía dejar de darse cuenta y por el tamaño que iba adquiriendo su pene era evidente que se había dado cuenta de mi excitación y deseo.
Sus manos cada vez se acercaban más y más a mi entrepierna, hasta que cada vez que subían por mis muslos llegaban a rozar ligeramente mi vagina.
El deseo que sentía era cada vez mayor, mi vagina estaba empapada y deseaba más con cada roce la penetración. Cuando sus manos rozaron de nuevo mi vagina, abrí mis piernas, lo suficiente para hacerle entender que deseaba otra clase de masaje más íntimo y sexual. 
Se incorporó, y desnudándose al llegar a la cama, metió su cara entre mis glúteos y comenzó hacerme el mejor sexo oral que he sentido!!  Tanta era mi excitación y deseo de tener un pene erecto en mi boca que le pedí que se echara a la cama y me metí su rico pene, succionándola y lamiéndola de arriba a abajo; Mi Compañero, que hasta el momento era un espectador, aprovecho que yo estaba boca abajo y sin preguntarme, me metió su grueso y erecto pene a mi vagina, dejándome sentir una penetración profunda, con movimientos suaves y a la vez rudos, penetrándome de un solo golpe como diciendo aquí esta Tu Hombre.
Sin dejar a Mi Invitado ni un solo momento, me senté encima de él al mismo tiempo que su boca buscaba y encontraba la mía.
Mi vagina se cerró al sentir su pene dentro de mí, apretándolo en un movimiento involuntario como para no dejarlo salir. Sentía sus empujones en el fondo de mi vagina, dándome un placer intenso, al mismo tiempo que sentía su cuerpo fuerte y musculoso bajo el mío, apretándome mis pechos con el suyo.
Levanté mis piernas, apresando sus nalgas con mis pantorrillas, y su pene penetró más profundo dentro de mí. La oleadas de placer previas al orgasmo empezaron a recorrer mi cuerpo, hasta que sentí como si todo mi cuerpo estallara mientras mis piernas le empujaban más adentro de mi y mi vagina apresaba su pene como para impedirle salir.
Al sentir mi orgasmo sus movimientos se aceleraron haciéndose más rápidos y mas profundos hasta que estallé.  Le pedí que quería su semen caliente en mi boca y sin pensarlo dos veces puso su pene en mi cara, me vino un segundo orgasmo, más suave y pequeño que el primero, pero no por ello menos agradable y excitante a la vez que su leche caliente me cubría el rostro.

Me levanté de la cama y me dirigí al cuarto de baño para lavarme.  
Ese “masaje” dejó mi cuerpo mucho más relajado y satisfecho que los masajes normales.

Gracias Mi Rodrigo bello !! Te llevas un merecido 9 en mi tabla de Puntuación !!.

viernes, 6 de junio de 2014

(17) Adrian, Rodrigo y Mi Compañero (06JUN2014)

Habíamos llegado con Mi Compañero al Pub afrancesado que tanto nos gusta donde esperaríamos que llegaran Adrían y su amigo, a este último no lo conocía aún, pero estaba segura de que me encantaría porque Adrían ya sabe mis gustos.  Al poco rato llegaron y nos pusimos más cómodos en el sofá, nos tomamos unas copitas y fue entonces que me anime a comenzar la noche que se divisaba una noche muy placentera.

Después de conversar de muchas cosas y entrar en calor nos levantamos para dirigirnos al hotel que ya Mi Compañero había separado.  Llegamos y les pedí a mis caballeros que se pusieran cómodos mientras que yo me cambiaba el babydoll que me acompañaría esa noche.  Mientras que Mi Invitado Rodrigo entraba en confianza, comencé haciéndole sexo oral a Adrían, por un momento vi inseguro a Rodrigo pero le hice un gesto para que no se preocupara de nada y que se acercara a nosotros, ellos dos se miraron entre sí y se sonrieron, finalmente se me acercó y me cogió del cuello para acariciarme y besarme intensamente ... yo estaba encanta!!.

Me arrodille ante ellos, yo sabía lo que me esperaba, tenía muchísima hambre de tener dos penes en mi boca y tenía dos machos decididos a dármela ... los agarré y empecé a lamerlas despacito, turnándose, primero uno y luego el otro, me pedían que sacara la lengua para darme con los penes en ella y luego volver a meterla en mi boca mientras el otro agarraba mi cabeza.  Estaba como loca, me subí encima de Adrían para sentirlo mientras que Rodrigo me daba en la boca, al parecer se quedó con ganas y así estuvimos un buen rato, sentía un inmenso placer, totalmente sumisa ante dos hombres. Mientras tanto Mi Compañero metía unos dedillos a mi boca y humedecía mi ano, él sabe que quiero disfrutar de esa sensación y empezó a meterlos suavemente, resbalando sin problemas...

Después se cambiaron las tomas, me puse encima de Rodrigo, él no paraba de besar Mis Bubis, le maravillaban y me introduje su pene en mi... estaba tan húmedo que resbalo hasta el fondo, mientras que Mi Compañero se preparaba para entrar en Mi Culito .. y así lo hizo .. se subió encima mio y me metió su pene muy lento y suavemente, mientras debajo Rodrigo me seguía penetrando subiendo y bajando las caderas rapidísimo. Son tres, sólo pienso en eso y me dejo llevar. Uno me penetra por delante, el otro por detrás y mi mano acariciando el tremendo y erecto pene del tercer caballero,  no puedo evitar gemir mientras lamo, toco, succiono y soy penetrada a la vez ... mi vagina se inunda de placer.  
No pude más y me vine, una sensación intensa, no lo podía estar creyendo ... dos hombres entrando en mi interior de la forma mas deliciosa posible yo no podía parar de gozar y de gemir y al parecer ellos tampoco se quedaban atrás, no paraban de penetrarme con ganas, acariciándome y besando Mis Bubis.  Ya no sé si son tres o cuatro.. pueden ser muchos más, sólo se que estoy sintiendo un morbo impresionante, un tremendo placer.

Ellos ya sudorosos se retiraron y Adrían me puso de rodillas y comenzó a penetrarme, dejándome sentir todas las sensaciones que una mujer desea sentir... con movimientos muy suaves y a la vez fuertes y yo no dejaba de moverme circularmente hasta que no pudo más y me lleno de toda su leche empujando cada vez más su pene y haciéndome vibrar de placer.
Nos relajamos ... pasamos al jacuzzi y Adrían se tiene que retirar, nos quedamos Mi Compañero y mi otro Invitado.
Una tremenda excitación irresistible me hace regresar a la cama y dejar que Mi Invitado me haga un rico sexo oral, descubrí que de todos mis Invitados él es que mejor me lo hace.
De pronto, otra mano toma mi mano izquierda y siento en ella otro pene hinchado, Mi Compañero, que me susurra al oído apasionadamente  ... y mi excitación se eleva aún más!!.  Estoy sorprendida pero no digo nada, noto a Mi Compañero frente a mi que toma mi barbilla suavemente, con un dedo roza mis labios y me pide que abra la boca para introducirme su erecto y grueso pene el cual recibo con muchos deseos.

Los orgasmos dentro de mi van y vienen abrasándome por dentro, mojándome por fuera, mis íntimos líquidos corriendo velozmente por mis piernas.  Mis gemidos pueden estar oyéndose en toda la habitación pero no me importa, no sé cuantos penes he lamido ya, cuantos de ellos han entrado en mi vagina, cuantos de ellos han dejado caer su blanco esperma dentro de mi cuerpo. Al final le pido a Mi Compañero descansar, tomándome Rodrigo en sus brazos y entrelazando nuestras piernas descansamos abrazados como si nos conociéramos de toda la vida ... 

Gracias a Mis Invitados de la noche, Adrian y Rodrigo y a Mi Compañero incondicional que me deja hacer realidad mis fantasías ... fue un encuentro muy agradable.

Rodrigo y Adrían