Estaba con el, nuestros cuerpos estaban desnudos y el mínimo roze de su cuerpo y el mio me hacia jadear de placer, yo le suplicaba oxígeno ya que mientras me besaba como si no hubiera un mañana movía sus dedos dentro de mi con una velocidad increíble. Ya no podía más, me arqueaba, gemía, gritaba de placer y cuando estuve a punto de ahogarme en mis propios gemidos, se detuvo, yo cerré los ojos y respiraba agitada y antes de que yo pudiera abrir los ojos sentí su largo y erecto pene dentro de mi, grite de placer, después de una serie de embestidas salvajes llegamos al orgasmo juntos y el se corrió en mi, fue algo increíblemente placentero.
Así de simple puedo describir a este Amante guapo !! Al que sólo al bailar me seduce y me estremece al máximo! Añoro que bailando pueda quedar atrapada entre la pared y su cuerpo y que disimuladamente me pueda acariciar, tocándome y al ritmo de la música poder sentir su duro pene junto a mi.
Así de simple puedo describir a este Amante guapo !! Al que sólo al bailar me seduce y me estremece al máximo! Añoro que bailando pueda quedar atrapada entre la pared y su cuerpo y que disimuladamente me pueda acariciar, tocándome y al ritmo de la música poder sentir su duro pene junto a mi.
Cuando lo veo desnudo me imagino lo mejor, él tiene una erección espectacular, porque el hombre viene con un pene de lo que pocos tienen. Voz gruesa, pene aún más.
¿Qué pasará cuando todo entre en mi vagina mojada? Me preguntaba cerrando mis ojos.
Ver y sentir su piel, cada poro canta una oda a lo masculino.
Las primeras penetraciones me hacen gemir, me entrego a una cópula extraordinaria porque me lubrico como nunca, para extenderme y ajustarme a este amante.
Me voltea y besa sin parar. Me da más fuerte y por sus piernas empiezan a escurrirse las primeras gotas de eyaculación.
Me voltea y besa sin parar. Me da más fuerte y por sus piernas empiezan a escurrirse las primeras gotas de eyaculación.
–¿Te estás mojando? –pregunta anonadado con su inconfundible voz tan sensual que al escucharlo me eriza todo el cuerpo.
Renzo es un excelente amante; me gusta escucharlo, olerlo y disfrutarlo; me gusta cuando me susurra al oído lo cuanto le gusto y me desea.
Me subo cuidadosamente sobre él pensando que algo tan grande tiene que tomarse el tiempo de entrar en mi vagina. Sé que esa postura tiene su peligro, porque puedo empezar a mojar la cama y transformarla en un parque acuático.
Así empieza el viaje para mi, sube y baja acariciando por dentro todo su miembro en un baile nuevo. Se siente como algo enorme y hermoso en mi interior, algo que puede hacerme desmayar de placer, así que el ritmo de su compás es lento. Me acerco a su cara para que lama mis pezones, duros como borradores rosas, y algo en mi se excita aún más. Su lengua y su saliva activan su cuerpo y sus ojos se tornan blancos. Con cada lengüetazo va subiendo la excitación y su pene se vuelve curvo para que se repita tantas veces hasta que el orgasmo estalle. Siento que mi caudal femenino expulsará el redondísimo pene de mi amante. Esa idea me pone a una excitación al máximo!
–¡Métela de nuevo! –le pido.
Renzo obedece y empieza a ver que no es necesario introducir los dedos, que el tutorial de squirting digital no hará falta. Conmigo, el orgasmo líquido surge de la penetración.
Respiro con más fuerza en cada empellón. Succiono cada centímetro de él. Mi vagina sabe apretar, conozco mi cuerpo a la perfección.
Con unos meneos lentos, invoco al semen de mi amante, y siento el recorrido desde sus testículos, duros, hasta el final de su largo y férreo pene. Intuyo que él no podrá resistir una contracción más. Lo sé, siente que ha subido porque mi danza de invocación no falla. Sé que saldrá. ¿Caerá en el suelo o en mi espalda? Al pensar que se aproxima el ansiado néctar a mi vagina le entran ganas de correrse, y entonces, el agua suena desde dentro, el estallido se acerca. De forma abrupta, el pene es expulsado, y un manantial ardiente empieza a mojarlo todo. Suena como un grifo a toda presión mientras jadeo, y esta visión líquida, que llega con el rayo de la luna llena que se cuela por la ventana, le hace brotar a él un chorro de esperma, que termina uniéndose al agua mágica que, a borbotones, salió de mi cuerpo sumamente excitado.
Lucero
Con unos meneos lentos, invoco al semen de mi amante, y siento el recorrido desde sus testículos, duros, hasta el final de su largo y férreo pene. Intuyo que él no podrá resistir una contracción más. Lo sé, siente que ha subido porque mi danza de invocación no falla. Sé que saldrá. ¿Caerá en el suelo o en mi espalda? Al pensar que se aproxima el ansiado néctar a mi vagina le entran ganas de correrse, y entonces, el agua suena desde dentro, el estallido se acerca. De forma abrupta, el pene es expulsado, y un manantial ardiente empieza a mojarlo todo. Suena como un grifo a toda presión mientras jadeo, y esta visión líquida, que llega con el rayo de la luna llena que se cuela por la ventana, le hace brotar a él un chorro de esperma, que termina uniéndose al agua mágica que, a borbotones, salió de mi cuerpo sumamente excitado.
Lucero

Es un enorme placer el poder disfrutar contigo, el sentir como vamos encendiendo la noche, acelera mi pulso, provocas una satisfactoria erección, siento y quiero darte en la forma que más deseas...Hasta leyéndote logras excitarme mi bella Lou. Acá me quedo, esperando volver a verte.
ResponderBorrarSabes que el gusto es mío. Declaro que eres un excelente Amante!! Y me debes las caricias en la disco. Besos de Lu
ResponderBorrarExcelente relato Lu, la verdad describes con detalles una excelente noche de pasión... me encantaría conocerlos.
ResponderBorrarTiempo sin leer tus historias tu siempre tan excitante
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